Una investigación revela las bases neurológicas de la habilidad conocida como oído absoluto.

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Lo cierto es que se sabe muy poquito sobre el origen de esta capacidad. Por ejemplo, desconocemos si se trata de un factor genético, ambiental, o ambas cosas. ¿Se nace con oído absoluto? ¿Son la formación musical y el entrenamiento los responsables del oído absoluto? Son preguntas muy difíciles de responder, pues implicarían, por ejemplo, estudios a largo plazo que evaluaran esta rara habilidad desde la infancia hasta la madurez.

Corteza auditiva más grande

Sin embargo, a partir de ahora sabemos algo más: el  cerebro de las personas con oído absoluto es diferente, según apunta una investigación publicada en la revista Journal of Neuroscience. Sus autores, de las universidades de Delaware (EEUU) y Toronto (Canadá), mostraron que estas personas tienen una corteza auditiva mayor que aquellas que no han sido dotadas de esa extraordinaria capacidad. Además, esta superficie adicional parece dedicarse a procesar una banda de frecuencias más amplia de lo habitual.

“Siempre me he sentido fascinada por el oído absoluto” – ha explicado Larissa McKetton, autora principal del trabajo y que, además de neurocientífica, es también pianista, vocalista y compositora. “Es increíble esta capacidad para percibir una nota o conjunto de notas y recrearlas sin necesidad de un tono de referencia”, afirma.

En el estudio participaron voluntarios que fueron divididos en varios grupos: los que tenían oído absoluto, aquellos sin oído absoluto pero con formación musical, y los últimos sin oído absoluto y ninguna formación musical. Mientras que las personas con oído absoluto fueron capaces de identificar tonos generados al azar con una precisión del 100%, el resto fue capaz de acertar tan solo el 8%.

Los investigadores obtuvieron imágenes cerebrales por resonancia magnética funcional de todos los participantes: encontraron que la corteza auditiva de los que tenían oído absoluto era significativamente mayor, y además no observaron diferencias entre los otros dos grupos de participantes (los que tenían o carecían de formación musical). Además, observaron que algunos de los participantes en el trabajo no habían comenzado a aprender  música hasta la adolescencia, lo que contradice una idea muy extendida que habla de un periodo crítico y postula que solo aquellos que comienzan su entrenamiento musical antes de los siete años son capaces de desarrollar esta característica.

Y, por el contrario: ¿es posible poseer oído absoluto sin tener ni idea de música? El problema radica en que, sin tener fundamentos de teoría musical, es bastante más complicado comprobar esta capacidad, pero los autores indican que podría probarse de alguna manera la capacidad para identificar frecuencias, lo que abriría una interesante línea de investigación.